Desde que ha comenzado el mes de septiembre todo va oliendo a vuelta al cole. Unos tienen más ganas que otros. Como es lógico, Elena, a punto de cumplir 4 años, está encantada de volver a ver a sus amiguitos. Sin embargo, las mayores que ya van haciendo más faena, no tienen muchas ganas de volver a empezar la rutina. En cualquier caso, siempre hay ilusión por ver qué sorpresas y aventuras nos depara el curso 22-23.
Hablando con familia y amigos, todos empiezan a adaptar horarios y hábitos del tiempo de cole. En nuestro caso, lo del horario lo tenemos fácil porque han estado todo el verano despertándose antes de las ocho. Aquí, lo de "A quien madruga, Dios le ayuda" se lo toman al pie de la letra. De todas formas, siempre es bueno ir adaptándose al ritmo del cole desde unos días antes.
También estamos preparando los materiales que nos piden en el cole. En las familias maravillosamente numerosas aprovechamos, siempre que es posible, todo lo que ya tenemos por casa del curso pasado: mochilas, estuches, tijeras, etc. Hay un montón de cosas que se pueden seguir utilizando porque siguen estando de maravilla. Y así, ahorramos. Cuando vemos que alguna cosa necesita ser renovada, siempre procuramos que sea un regalo de cumple, reyes... O cualquier otra fiesta que nos pille cerca: ¡Cuánto me gustan los regalos prácticos!
En estos días oigo a muchas madres hablar de las muchísimas ganas que tienen de la vuelta al colegio de sus hijos. Yo, no sé si por ser profe además de madre, nunca he tenido mucha ansia por que llegue septiembre. Así que, comparto con mis hijos la ilusión por un nuevo curso; pero, oye, sabiendo que los profes y los niños también se merecen sus vacaciones.
Así que rodeada de forro de libros, me despido por hoy, pero pronto os contaré cómo va el comienzo del cole.


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